En días como hoy…

 

… una de las cosas que más aprecio es la vida. Mi vida. Con sus cosas buenas y sus cosas malas. Con sus tristezas, sinsabores, sueños, personas, alegrías y puntos positivos.

… una de las cosas que me evocan una sonrisa es estar trabajando mientras escucho buena música y escuchar a mi pequeñajo como se ríe y juega con su padre. Esto, en verdad, sí es una delicia.

… una de las cosas que aprecio es despertarse un día soleado con todos en casa. Seguros. Felices. Sabiendo que los nuestros están bien y con la misma sensación que si fuéramos a descubrir el mundo.

… una de las cosas que más detesto es todo lo que está sucediéndole a nuestro mundo. Intento buscar alguna explicación razonable, pero sinceramente lo único que encuentro es una sinrazón que cada día causa más muerte, dolor, pesar, tristeza y una sensación extraña de inseguridad. Un nudo en el estómago es lo que se me queda siempre que veo o escucho ese silencio.

… empiezan las teorías, las tertulias en los medios, en la calle, en el bar. Cada uno con la suya propia válida desde su propio ser. Empiezan las elucubraciones sobre qué pasará y cómo actuarán los que nos dirigen. Pero el dolor, las imágenes, las reacciones… se siguen sucediendo a pesar de las palabras.

… pienso que nos podría haber tocado a cualquiera de nosotros, a aquellos que hace tan solo unos días estábamos ahí disfrutando de nuestro tiempo libre y de una ciudad que evoca al amor, la libertad, la democracia, la alegría y, sobre todo, la vida. Esa que unos desalmados han arrebatado a numerosas personas sin detenerse siquiera en su mirada y en pensar en todas las piezas que dejan fuera del puzle de sus vidas.

… pienso en todos ellos y la tristeza se apodera del día. Me pregunto qué se les pasará en esos momentos por la cabeza para hacer todo lo que hacen y provocar tanta destrucción y dolor. Me pregunto si eso es realmente lo que querría su Dios, aquel al que aclaman en cada acción y al que ponen por delante de avanzadilla, como si fuera una razón excusable para todo aquello que provocan.

… egoístamente, soy feliz al saber que todos estamos aquí y, sobre todo, estamos bien.

#TodosSomosParis #PrayforParisprayforparis

Con una flor en el trasero

Trébol_de_buena_suerte_2013-06-23_00-21

Seguro que siempre habéis escuchado eso de que alguien tiene una flor en el culo, hablando malamente. Pues mi hermana la tiene, tiene todo el ramo entero. Yo creo que mis padres pusieron tanto énfasis en ella que todo el salero y florero fueron a parar a ella y ya después no les quedo nada más que las sobras para el resto que vinimos detrás. Y es que aunque ella diga que no, la suerte le acompaña siempre. El resto intentamos pegarnos a ella para ver si alguna vez nos roza, pero nada, no hay manera. Es pasar por su lado y allí se queda.

Y no lo digo por decir. Ella sabe que no. Mis razones tengo.

Que hay un sorteo de cualquier cosa en el Facebook? Alguien la etiqueta por casualidad y vaya por donde va y le toca.

Que sacan ediciones limitadas de algo? Pues ella va y se hace con una.

Que viene uno de esos artistas a España de los que se agotan las entradas al segundo? Pues ella va y las consigue.

Que regalan unidades de lo que sea? Pues ella es una de las afortunadas.

Que de repente se pone a llover un día inesperado? Pues ella va y justo ese día se vistió para la ocasión y ni lo nota.

Que llueve, pasa un coche y te salpica? Pues no sé cómo lo hace que nunca recibe ni una gota.

Que sortean un viaje para dos personas? Pues va y le toca.

Que estas en casa y piensa: seguro que si pasara esto o lo otro? Pues va y pasa esto y además lo otro!!!

Y así sucesivamente.

Sólo le falta el sueldo para toda la vida!!!! Si fuera el caso ya ha avisado que lo celebrará a lo grande con todos. Estamos todos esperando la invitación porque ya os aviso que le toca fijo.

¿Es o no para tenerle envidia? Ella no se da cuenta, pero sucede. Tiene la suerte de su lado. Y los demás la vemos pasar. Y se te queda cara de boba cuando la ves ahí, a tu lado, tan cerca y a la vez tan lejos. Y miras a tu alrededor para ver si por casualidad te incrustaron un escudo que no la deja pasar. Y ves que no, que no tienes nada alrededor que le impida llegar a ti, pero no sabes porqué razón no llega. Siempre se queda a su vera.

Y es entonces cuando se gira, le miras el trasero, y ahí está. Todo un jardín de flores.

PD: A pesar de ello la amo, la quiero con locura. Ella sabe que las cosas se hacen con mucho amor, y del bueno. Besos mil!