#trndenamorada

Aprovechando que este es el mes del amor, hoy quiero hablaros de un proyecto al que pertenezco y del que estoy encantada. Se trata de una de estas redes de marketing colaborativo que te dan a conocer nuevos productos para que tú, a su vez, los des a conocer también. En esta ocasión os hablo de trnd.

Seré sincera y os diré que, al principio, pensaba que esto no valía para mucho la verdad. Era de las que creía que todo eran palabrerías, que era un medio que utilizaban las marcas para darse a conocer (que así es realmente) pero que rara vez te tocaba algo. Pensaba además que si eras la afortunada era nimia la cantidad o muestra que recibías. Cuán equivocada estaba!

Desde que me uní a este proyecto que recibo un nuevo producto a probar  cada trimestre más o menos. Y nada de productos raros que no sabes de dónde han salido. Marcas de primera calidad que te envían gran cantidad de sus productos, normalmente antes de sacarlos al mercado. Así puedes probarlos y dar tu opinión sobre ellos en una gran plataforma donde todos los “elegidos” compartimos experiencias.

La verdad, estoy contentísima de haberme unido a este proyecto. Y cada día más. Además de conocer y poder probar nuevos productos, me gusta la idea de poder influir en la marca. No sé si después harán caso o no de nuestras opiniones (quiero pensar que sí -como veis sigo siendo un poco escéptica, pero es mi naturaleza jjj).

Pero lo que más me gusta es que recibes tanta cantidad que se hace indispensable tener que compartirlo con tu gente. Y ahí es donde radica, para mí, la magia de este proyecto. Me encanta compartir estas experiencias con mi familia y amigos. Es un gustazo organizar fiestas o quedadas en mi casa con la excusa de probar un nuevo producto y pasar un buen rato. Es lo que más me divierte de toda esta experiencia.

Por eso os animo sinceramente a dejar de un lado vuestro escepticismo (aunque cueste, lo sé) y uniros a proyectos como este. Estoy segura que disfrutaréis tanto, o más, que yo.

#trndenamora #bonitisimos #marketingcolaborativo #miabcparticular

De vuelta

Tres meses hace ya que no me sentaba ante la pantalla del ordenador con la suficiente serenidad y ganas de comunicar algo. Y, ahora, sin embargo, son tantas las cosas que diría que no sé ni por dónde empezar. Creo que sería bueno leer ahora un libro tipo La magia del orden para estructurar como toca todos mis pensamientos. Pero es que me gusta el libre albedrío, qué le vamos a hacer!

Después de bastante tiempo en silencio hoy tengo ganas de gritar, de reír, de ser feliz. Y eso se lo debo en gran parte a mi peque, que cada día son más las alegrías que nos da. Ayer justo leí un artículo en La mente es maravillosa (una página que me encanta todo hay que decirlo) que el mejor regalo que les podemos hacer a nuestros niños es el TIEMPO. Y vaya si es verdad!

Hacía ya varios días (semanas incluso) que mis ocupaciones me habían quitado muuuucho tiempo para estar con él. Mi cabeza estaba centrada en otras cosas y mi relación con mi pequeño se resintió. Tanto es así que empezó a tener reacciones negativas en plan “Tú no” y a hacer preguntas del tipo “¿por qué tienes que hacer tantas cosas? ¿cuándo estarás conmigo?”, que me rompían por dentro.

Hasta ese momento siempre pensé que era suficientemente fuerte como para aguantar cosas de este tipo. Cuando escuchaba o leía cómo actuar ante este tipo de situaciones o cómo deberías sentirte pensaba que yo nunca podría necesitar todos estos consejos pues, la verdad, me considero una persona bastante fuerte psicológicamente hablando. Ilusa de mi! Cuán equivocada estaba!

Ahora creo que nunca se está preparado para una negativa de este tipo. Quizás, en determinadas circunstancias, puedes aguantar otros desplantes venidos de otros lares, pero no de tus hijos. Es difícil actuar cuando tu hijo te dice que no quiere estar contigo, porque tras un día duro de trabajo a ti es lo que más te apetece: estar con él. Pero no te das cuenta que cuando tú quieres hacerlo, él está ya cansado después de un día también duro para él. Sin embargo, muchas veces seguimos pensando que somos el ombligo del mundo y que sólo son importantes nuestras necesidades. A pesar de ser madres, en muchas ocasiones seguimos sin anteponer las de los demás. Al menos en mi caso.

No me gusta comportarme así, la verdad. No es plato de buen gusto tener un nudo en el estómago y querer acurrucarte a llorar en un rincón sintiendo que tu amor maternal no es correspondido. Sin embargo, como es mi caso, esto puede ayudarte para mejorarlo. Tan solo debes hacer clic y resetear tu relación con ellos. En mi caso el clic me lo produjo una lectura de esta página. En el tuyo puede ser cualquier cosa.

Desde que me di cuenta de mi error intento estar menos ocupada y, cuando estoy con él, estarlo de verdad. No estar con él haciendo mil cosas diferentes con él al lado. No me refiero a eso. Me refiero a ESTAR, con mayúsculas. Desde que lo practico mi peque está más feliz y, por qué no decirlo, yo también. Y mira tú por donde qué sencillo era cambiar las cosas. Tan solo necesitaba darme cuenta de mi error y, simplemente, TIEMPO para ESTAR con él. Ahora, y no es por ser ñoña, estoy rodeada de besos, abrazos, sonrisas, bromas, juegos y felicidad!

Y otra cosa importante que se me olvidaba! Esto, inevitablemente, repercute para mejorar mi relación de pareja. Pero de esto ya hablaré otro día.

Quería compartir esta pequeña experiencia porque después de un tiempo en silencio en el que he intentado resetearme a mí misma, puede que tal vez ayude a otras madres que se sienten como yo me sentía. Espero que podáis hacer clic y de ser así no dudéis en contarlo!

xx

 

En días como hoy…

 

… una de las cosas que más aprecio es la vida. Mi vida. Con sus cosas buenas y sus cosas malas. Con sus tristezas, sinsabores, sueños, personas, alegrías y puntos positivos.

… una de las cosas que me evocan una sonrisa es estar trabajando mientras escucho buena música y escuchar a mi pequeñajo como se ríe y juega con su padre. Esto, en verdad, sí es una delicia.

… una de las cosas que aprecio es despertarse un día soleado con todos en casa. Seguros. Felices. Sabiendo que los nuestros están bien y con la misma sensación que si fuéramos a descubrir el mundo.

… una de las cosas que más detesto es todo lo que está sucediéndole a nuestro mundo. Intento buscar alguna explicación razonable, pero sinceramente lo único que encuentro es una sinrazón que cada día causa más muerte, dolor, pesar, tristeza y una sensación extraña de inseguridad. Un nudo en el estómago es lo que se me queda siempre que veo o escucho ese silencio.

… empiezan las teorías, las tertulias en los medios, en la calle, en el bar. Cada uno con la suya propia válida desde su propio ser. Empiezan las elucubraciones sobre qué pasará y cómo actuarán los que nos dirigen. Pero el dolor, las imágenes, las reacciones… se siguen sucediendo a pesar de las palabras.

… pienso que nos podría haber tocado a cualquiera de nosotros, a aquellos que hace tan solo unos días estábamos ahí disfrutando de nuestro tiempo libre y de una ciudad que evoca al amor, la libertad, la democracia, la alegría y, sobre todo, la vida. Esa que unos desalmados han arrebatado a numerosas personas sin detenerse siquiera en su mirada y en pensar en todas las piezas que dejan fuera del puzle de sus vidas.

… pienso en todos ellos y la tristeza se apodera del día. Me pregunto qué se les pasará en esos momentos por la cabeza para hacer todo lo que hacen y provocar tanta destrucción y dolor. Me pregunto si eso es realmente lo que querría su Dios, aquel al que aclaman en cada acción y al que ponen por delante de avanzadilla, como si fuera una razón excusable para todo aquello que provocan.

… egoístamente, soy feliz al saber que todos estamos aquí y, sobre todo, estamos bien.

#TodosSomosParis #PrayforParisprayforparis